▶Story Transcript
En los hogares cálidos y acogedores de España cuando la noche cae y la luna asoma por la ventana ocurre un pequeño milagro conocido por todos los niños es la hora de perder un diente de leche un momento de mezcla de tristeza y emoción que marca el paso del tiempo y con este momento llega la visita más esperada y querida Ratoncito Pérez la leyenda cuenta que Ratoncito Pérez no es un ratón común es un ser mágico pequeño y encantador con un pelaje suave y gris como las nubes de tormenta y una larga cola plateada que brilla bajo la luz de la luna sus ojos son grandes y redondos brillantes con la sabiduría de los siglos y la bondad de un santo viviendo en las paredes. Y entre los libros viejos de las casas Ratoncito Pérez tiene una misión sagrada colectar los dientes que los niños pierden por qué hace esto la historia dice que Pérez lleva estos dientes a su taller secreto un lugar escondido donde la magia y la realidad se encuentran allí con herramientas diminutas hechas de agujas y cristales transforma los pequeños dientes de leche en joyas brillantes utiliza estas joyas para construir y adornar su castillo celestial un palacio flotante hecho de dientes que brillan como estrellas en la noche y iluminando los sueños de los niños de todo el mundo pero Pérez no sólo hace esto por arte cada diente tiene un valor especial representa un paso en la vida de un niño. un momento de crecimiento al transformarlos en joyas Pérez está guardando la inocencia y la felicidad de la infancia para siempre en una ciudad bulliciosa vivía una niña llamada Lucía Lucía tenía siete años y era una niña alegre y curiosa pero tenía un gran miedo le aterrorizaba la idea de perder sus dientes escuchaba historias en la escuela que dolía y le preocupaba ver su sonrisa cambiar su abuela una mujer cariñosa con manos arrugadas como papel de carta y historias infinitas en la memoria, intentaba consolarla no tengas miedo Lucía le decía a su abuela mientras le peinaba el cabello antes de dormir perder un diente es una fiesta significa que estás creciendo y además Ratoncito Pérez Vendrá y te dará un regalo, es un amigo bondadoso y generoso Lucía escuchaba, pero el miedo persistía una noche mientras cenaba sintió un pequeño movimiento extraño en su boca con su lengua notó, que uno de sus dientes frontales estaba suelto, se lee lo la sangre corrió a su habitación y se escondió bajo las almohadas llorando no quería que se cayera no quería ver sangre, pero el diente cumpliendo su ciclo natural, se cayó mientras se pillaba sus dientes Lucía lo miró en la palma de su mano pequeño y blanco a pesar de su miedo sintió una extraña mezcla de alivio y tristeza su abuela entró en el baño, la vio de pie y la abrazó fuerte. Mira ya salió dijo la abuela con una sonrisa cálida. Ahora haz lo que te enseñe, lávalo bien y ponlo debajo de tu almohada Ratoncito Pérez viene mientras duermes Lucía hizo, lo que le dijeron lavó el diente con cuidado y lo colocó en una cajita pequeña que había decorado ella misma poniéndola debajo de su almohada se acostó cerrando los ojos con fuerza intentando dormir, pero su mente estaba despierta llena de preguntas y dudas sería real, de verdad, venía un ratón de repente en el silencio de la noche. Escuchó un pequeño ruido tic, tac tic tac sonaba como pequeños pasos en la madera Lucía abrió los ojos asustada, pero curioso a la luz de la luna que entraba por la ventana, vio una pequeña figura con una cola. De hada y un sombrero de copa minúsculo era él Ratoncito Pérez estaba de pie sobre su mesita de noche buscando bajo la almohada sus ojos brillantes se encontraron con los de Lucía en lugar de correr o esconderse el ratón sonrió y puso un dedo sobre sus labios pidiendo silencio, susurró con una voz suave como una pluma no tengas miedo pequeña Lucía estoy aquí para cuidar de tu diente Lucía se quedó inmóvil asombrada Pérez tomó el diente con delicadeza lo miró con cariño y lo metió en su bolsillo. Luego sacó una moneda de plata brillante y la puso en lugar del diente le dio un guiño y dijo mantén viva tu imaginación pequeña la magia está en ti y con un movimiento. Rápido desapareció detrás de los libros al día siguiente Lucía despertó corriendo, buscó bajo su almohada y encontró la moneda de plata corrió a la cocina y saltó a los brazos de su abuela, lo vi vino es real desde ese día Lucía perdió todo el miedo de hecho empezó a emocionarse cada vez que sentía un diente suelto, esperaba con ansias la noche pensando en Pérez y en su taller mágico a veces despertaba y encontraba pequeños regalos una piedrita una flor silvestre o una piedra brillante que parecía una estrella caída del cielo, lucía, creció sabiendo que Ratoncito Pérez no solo colecta dientes, sino que también colecta de alegría y los convertía en recuerdos. Duraderos la historia se extendió por toda la ciudad y todos los niños comenzaron a poner sus dientes con orgullo sabiendo que serían visitados por un amigo que los cuidaba y los recompensaba por crecer y así la leyenda de Ratoncito Pérez se mantuvo viva generación tras generación no es solo un cuento sobre un ratón que cambia dientes por monedas es una historia sobre cómo perder algo puede significar ganar algo nuevo y valioso enseña que los cambios son parte de la vida y que con un poco de magia y mucho amor hasta las pérdidas pueden traer alegría y asombro Ratoncito Pérez con su cola plateada y su corazón dorado sigue recorriendo las casas cada noche asegurándose de que los sueños de los niños sean dulces. Y que la infancia dure un poquito más en nuestros corazones.