▶Story Transcript
En una granja antigua en las colinas doradas de Castilla vivían dos animales que no podían ser más diferentes, pero que compartían el mismo establo un asno de pelaje gris y orejas largas y un burro de color marrón oscuro y patas fuertes el asno que se llamaba Tordon era vanidoso siempre presumía de ser el más rápido y fuerte de la granja creyendo que el mundo giraba alrededor de su capacidad para cargar sacos de trigo, el burro que se llamaba Bruno era más pequeño más tranquilo, pero poseía una astucia tranquila y una paciencia infinita cada día mientras pastaban juntos en el campo tordo no perdía oportunidad de burlarse de Bruno mira lo despacio que comes Bruno decía tordo con la boca llena de hierba fresca, yo podría correr dos vueltas alrededor. Granja antes de que termines un bocado y mi carga siempre es la más pesada, porque el granjero confía en mí no en ti Bruno simplemente levantaba la cabeza movía las orejas suavemente y continuaba masticando no se enojaba sabía que la verdadera fuerza no se demostraba con palabras, sino con hechos sin embargo la tensión crecía con el tiempo y la rivalidad empezaba a molestar incluso a las gallinas un martes por la mañana el granjero un hombre bueno, pero preocupado por las deudas y la cosecha se acercó al establo con expresión grave tengo una tarea muy importante para hoy dijo frotándose la barba ruda necesito llevar una carga inmensa de madera al mercado en la ciudad y necesito que sea entregada antes del anochecer para poder venderla el granjero miró a los animales y decidió poner a prueba. La vanidad de tordo tordo dijo tú eres el más fuerte, lleva la carga completa Bruno tú puedes descansar hoy? tordo hinchado de orgullo se echó la carga al cuello sin dudar era una montaña de troncos, pesada y desequilibrada, pero él quería demostrar que podía con todo Bruno miró con preocupación sabiendo que el peso era demasiado incluso para unas no fuertes pero no dijo nada el camino al mercado era largo y lleno de su vida sin nada al principio tordo torta va con la cabeza alta disfrutando de la admiración imaginaria pero a mitad de camino el sol de en mediodía castigaba con fuerza y el suelo se volvía polvoriento y resbaladizo la carga comenzó a pesarle como si cada tronco estuviera hecho de plomo su respiración se volvió entrecortada sus patas temblaban y el sudor cubría su gris pelaje más abajo caminaba Bruno con paso ligero y sin carga tordo humillado y exhausto Se detuvo incapaz de dar otro paso cayó de rodillas en el polvo sintiendo que la carga lo aplastaba, no podía continuar el orgullo, se había roto ante la realidad física fue entonces cuando Bruno se acercó, no con burla, sino con compasión, puedo ayudarte tordo preguntó suavemente tordo entre jadeos, levantó la cabeza avergonzado, no, no puedo es demasiado pesado compartamos la carga propuso Bruno hay cuerda suficiente hasta una parte de la carga a mis hombros así el peso será menor para ambos y podremos llegar a tiempo tordo vaciló su orgullo. Le decía que no aceptar ayuda, pero su deseo de llegar a casa lo empujaba a aceptar con Bruno asistiendo dividieron la madera de inmediato, la presión se alivió tordo se sintiendo una nueva energía Bruno aunque cargaba parte del peso marchaba con paso firme y constante juntos continuaron el viaje la cooperación cambió el ritmo mientras uno empujaba en la subida el otro guiaba en las bajadas hablaban reían de los baches del camino y por primera vez se conocieron de verdad tordu descubrió que Bruno tenía historias fascinantes sobre los viajes de sus ancestros y Bruno aprendió que tordo por debajo de la vanidad tenía un corazón leal y sensible llegaron al mercado, no sólo a tiempo sino antes de lo esperado vendieron toda la madera a buen precio y el granjero al ver lo bien que habían trabajado juntos decidió darles un premio especial un campo verde al otro lado del río lleno de hierba dulce y un árbol grande para dar sombra esa noche bajo el cielo Tordo se acercó a Bruno mientras descansaban en el nuevo campo Bruno dijo tordo con voz humilde, he estado equivocado, pensé que era más fuerte solo, pero me he dado cuenta que mi verdadera fuerza está en trabajar contigo. Me gustaría ser tu amigo, no? Tu competidor bruno, le devolvió a la sonrisa y acarició el cuello de tordo con su hocico, la amistad es la mejor carga tordo, porque aunque pesa te hace volar y desde entonces la granja prosperó más que nunca el granjero usaba tordo y Bruno para todas las tareas difíciles y ellos nunca volvieron a discutir juntos trabajaron mejor y más rápido demostrando a todos en la granja desde las gallinas hasta los cerdos que la unión hace la fuerza y así la historia de las no. Y el burro se contó como una lección atemporal la cooperación es siempre más sabia y exitosa. Que la competencia egoísta.