El Herrero y el Diablo
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El Herrero y el Diablo

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by Storiyaa Editorial
Spanish Legends & Tales (es)

Episode 7 of 27

Spanish Legends & Tales (es)

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El Soldadillo

  1. La rosa que nació del dragón

    Ep 18:557 plays

  2. El gallo Kirico y la trampa de la zorra

    Ep 210:256 plays

  3. La ratita presumida y el gato tramposo

    Ep 39:494 plays

  4. Hänsel y Gretel

    Ep 49:213 ✦

  5. Pedro Urdemales y el tesoro del avaro de Aragón

    Ep 59:122 plays3 ✦

  6. La Leyenda del Lagarto de la Magdalena

    Ep 65:593 ✦

  7. El Herrero y el Diablo

    Ep 78:481 play3 ✦

  8. El Soldadillo

    Ep 87:295 plays3 ✦

  9. La Isla de San Borondón

    Ep 96:293 ✦

  10. Ratoncito Pérez

    Ep 108:063 ✦

  11. El Mago Dudelsack

    Ep 116:501 play3 ✦

  12. El Hombre y la Grilla

    Ep 125:533 ✦

  13. El Asno y el Burro

    Ep 136:142 plays3 ✦

  14. Leyenda de la Mezquita de Córdoba

    Ep 145:382 plays3 ✦

  15. Los Amantes de Teruel

    Ep 156:003 ✦

  16. Sant Jordi y el Dragón

    Ep 165:373 ✦

  17. El Tesoro del Cid

    Ep 176:582 plays3 ✦

  18. La Ajarca de Oro

    Ep 186:301 play3 ✦

  19. El Conde Lucanor

    Ep 195:434 plays3 ✦

  20. Patrañas

    Ep 206:183 plays3 ✦

  21. Fairy Tales from Fernán Caballero

    Ep 215:075 plays3 ✦

  22. Mitos de Jujuy

    Ep 226:113 plays3 ✦

  23. Quentos Populars Catalans

    Ep 235:581 play3 ✦

  24. Leyendas Vascas

    Ep 245:173 ✦

  25. Leyendas y romances de España

    Ep 255:183 ✦

  26. La Alhambra

    Ep 264:353 ✦

  27. La pequeña bailarina española

    Ep 275:244 plays3 ✦

Story Transcript

En los tiempos antiguos cuando el mundo todavía estaba lleno de magia y misterio existía un pequeño pueblo en las colinas de España tan escondido entre robles y olivos, que apenas aparecía en los mapas de los Reyes en este pueblo vivía un herrero llamado Pedro no era un hombre rico sus manos estaban siempre manchadas de carbón y su ropa marcada por las chispas de su fragua, pero poseía algo mucho más valioso que el oro poseía una mente tan aguda como el acero que forjaba era conocido por todos no solo por la calidad de sus herramientas y herraduras que podían durar 100 años sino por su ingenio y su bondad siempre tenía una historia para contar y una solución para los problemas más difíciles un martes por la tarde mientras el sol castigaba con fuerza y Pedro golpeaba un hierro al rojo vivo sobre su yunque la temperatura en la herrería. descendió de golpe el fuego que habitualmente rugía como una bestia enfurecida se redujo a un parpadeo tenue y azul las sombras en las paredes de piedra comenzaron a danzar de una manera antinatural y un aroma azufre y tierra mojada llenó el aire sofocante y pesado Pedro dejó su martillo y Sergio secándose el sudor de la frente con el brazo sabía por las historias de su abuelo que ese olor solo anunciaba la llegada de un visitante muy particular de la humareda de la chimenea no salió humo sino una figura alta y esbelta envuelta en una capa negra que parecía hecha de la noche misma cuerno retorcidos energía de su frente y sus ojos brillaban con una luz roja y maliciosa era el diablo en persona con una sonrisa que prometía todo y entregaba nada Pedro Dijo el diablo y su voz sonó como el viento helado soplando a través de las rendijas de una ventana vieja, he oído hablar de tu habilidad. Dicen que tus manos pueden moldear el destino tal como moldean el metal he venido a hacer un trato contigo Pedro aunque sentía un frío recorrer la espalda, no mostró miedo cruzó sus brazos manchados de hollín y miró al diablo a los ojos no hago tratos con extraños menos si huelen azufre, el diablo rió un sonido seco y chirriante como hojas secas pisoteadas. Ah, pero este trato te interesa. Soy consciente de que este pueblo sufre Pedro las cosechas, han sido escasas el ganado se enferma y la gente pobre muere de hambre, puedo cambiar? Eso puedo traer lluvia dorada tierras fértiles y riquezas más allá de tu imaginación todo lo que pido. cambio es un pequeño servicio Pedro permaneció en silencio escuchando, pero su mente ya comenzaba a girar buscando la trampa oculta entre las palabras dulces, quiero que hagas una herradura para mi mejor corcel continuó el diablo señalando hacia la nada de donde apareció un caballo negro como la medianoche con ojos que chispeaban malicia pero no una herradura cualquiera debe ser una herradura que nunca se oxide que pueda soportar el peso del infierno y que sea brillante como una estrella si logras forjar antes de que el gallo cante al amanecer te daré riquezas para ti y para todo tu pueblo pero si fallas tu alma será mía y tú forjamos eternos por el resto de la eternidad Pedro pensó en el pueblo en los niños con barriga hinchadas por el hambre en los ancianos que no tenían leña para calentarse en Aceptó el desafío trato hecho, dijo el diablo desapareciendo en una nube de humo dejando al caballo negro atado a la puerta de la Herrería Pedro sabía que no podía derrotar al diablo con fuerza, pero tal vez podría hacerlo con inteligencia comenzó a trabajar de inmediato encendió el fuego con la mejor madera de roble y colocó el hierro especial en las brasas mientras esperaba a que el metal se calentara al rojo blanco recordó un viejo secreto que su abuelo un curandero del pueblo le había enseñado no era magia oscura, sino el conocimiento de la tierra y las plantas salió corriendo a su jardín oculto tras la herrería y recogió un manojo de hierbas raras Romero silvestre sal de las minas profundas y la savia de un árbol viejo que los lugareños llamaban El Árbol de la Vida molió estos ingredientes con agua. Hasta formar una pasta pegajosa y brillante regresó a la herrería y comenzó a martillar el hierro con una fuerza que parecía sobrehumana, el metal cantaba bajo su martillo tomando forma con cada golpe trabajó durante horas mientras la noche avanzaba las estrellas pasaban por el cielo y la luna llena iluminaba su taller el sudor goteaba de su nariz, pero no se detenía cuando la herradura estuvo formada a un candente hizo lo más importante con mucho cuidado. Tomó la pasta de hierbas y sal y la untó sobre La Herradura caliente, el chisporroteo fue espectacular y un humo verde y dulce se elevó la herradura brilló con una luz propia como si atrapara la luna en su acero antes del amanecer el diablo regresó el cielo comenzaba a ponerse pálido en el horizonte y el primer canto del gallo. Era inminente, está lista preguntó con una sonrisa sarcástica esperando ver a Pedro sudando y derrotado Pedro alzó, la herradura con pinzas de hierro allí estaba perfecta brillante y cálida al tacto aquí tienes, dijo Pedro el diablo, tomó la herradura y la examinó con escepticismo intentó rayarla con su uña afilada como una daga, pero no dejó marca la arrojó al suelo con fuerza esperando que se rompiera o se apoyara, pero la herradura rebotó y quedó perfecta finalmente sopló sobre ella con su aliento de fuego intentando oxidar la o fundirla nada la herradura permaneció Inmaculada el diablo gruñó frustrado nunca había visto un metal tan resistente como lo hiciste preguntó receloso Pedro sonrió limpiándose las manos con un trapo. Fue fácil mintió astutamente usé el hierro de tu propio reino, sabía que el único metal que no se rompe en el infierno, es el que se forja allí mismo simplemente me aseguré de que tuviera el aroma a casa el diablo convencido de que Pedro había usado materiales malignos y por lo tanto ya pertenecía al reino de las sombras cumplió su parte del trato hizo un gesto con la mano y de repente las bolsas de los campos del pueblo se llenaron de grano maduro los establos se multiplicaron con ganado sano y monedas de oro aparecieron en las casas de los necesitados con un último rugido de desaprobación el diablo y su caballo desaparecieron dejando a Pedro solo en su taller Pedro suspiro, aliviado no había usado metal del infierno, por supuesto había usado el metal del pueblo, pero el secreto estaba en la mezcla de hierbas y sal de la tierra. Que tenía propiedades de protección eterna que el diablo cegado por su arrogancia no pudo reconocer esa mañana el pueblo despertó gritando de alegría celebraron durante tres días y tres noches y aunque nadie supo exactamente como Pedro había logrado el milagro todos notaron que desde ese día el herrero miraba el cielo con una sonrisa tranquila sabiendo que aunque en el juego más peligroso la inteligencia y el corazón, puro siempre tienen la última palabra y así la leyenda del herrero y el diablo se contó de generación en generación recordando a todos que la verdadera riqueza no está en el oro, sino en el ingenio para proteger lo que amas.