▶Story Transcript
El sol acababa de salir cuando el gallo Kiriko se despertó en su gallinero se estiró sacudió las plumas y se miró en el cubo de agua como si fuera un espejo. Qué guapo soy! Dijo hoy iré a la boda del tío Perico y todo se quedarán mirándome Kiriko se peinó la cresta con cuidado aliso, sus plumas brillantes y se colgó una pequeña cinta roja en el cuello caminaba por el camino de tierra como si estuviera desfilando por una alfombra roja mientras andaba vio en el suelo un charco de barro puedo saltarlo? Soy ligero y elegante pensó, pero calculó mal metió la pata en el barro y chat se manchó la pierna y el pecho. Ay no grito, me he ensuciado quién va a limpiarme ahora en ese momento pasó por allí una vaca que iba al Vaca vaca dijo Kiriko limpiame el barro que voy a la boda del tío perico, la vaca lo miró tranquila, no puedo dijo mis patas también están llenas de barro y debo llegar al pasto, pídeselo al río. Él sabe lavar Kiriko frunció el pico molesto, pero siguió caminando hasta el río el agua corría clara entre las piedras río río le dijo límpiame el barro que voy a la boda del tío perico el río murmuró puedo lavarte, pero estoy ocupado llevando agua al molino, pídeselo al molino sin mí no puede moler Kiriko cada vez más impaciente fue hasta el Dentro las piedras giraban ruidosamente molino molino grito lava mi barro que voy a la boda del tío perico, el molino respondió no es mi trabajo lavar gallos presumidos, pídeselo al burro que trae el grano sin él yo no muelo nada Kiriko salió enfadado. Encontró al burro cargando sacos pesados, burro burro. Dijo Kiriko haz que el molino lave mi barro que voy a la boda del tío perico. El burro sudando respondió tengo bastante con mi sacos, pídeselo al dueño del molino. Él manda aquí el gallo Kiriko volvió a la puerta del molino más sucio y de peor humor. Nadie me ayuda se quejó y yo tengo que estar perfecto decidió seguir su camino, aunque el barro ya se había secado en sus plumas al salir del pueblo, el sendero se hizo estrecho y entró en un bosque allí detrás de unos arbustos brillaban dos ojos amarillos, era una zorra. Buenos días, gallito. Dijo la zorra sonriendo, a dónde vas tan elegante y tan sucio Kiriko se hirvió voy a la boda del tío Perico y sigo siendo el más guapo del gallinero, aunque nadie quiera ayudarme la zorra. Se lamió un gallo presumido es un desayuno perfecto, pensó en voz alta dijo puedo ayudarte? Ven a mi cueva y allí te limpiaré, te peina y te dejaré como un rey Kiriko dudo. Un momento había oído historias de zorros y gallinas, pero cuando se miró en el reflejo de un charco solo vio barro plumas pegadas y la cinta roja torcida está bien, dijo al final, pero date prisa, no quiero llegar tarde la zorra. Lo guió por un sendero aún más oscuro. Cada paso hacía cruzar las hojas secas de pronto. Oyó un quejido, se detuvo y miró a un lado entre las ramas, vio una vieja trampa de hierro oxidada medio enterrada en ella atrapada por la pata estaba una paloma, ayúdame. Dijo la paloma débil no puedo salir la zorra. Se giró rápido, no pierdas el tiempo dijo si la ayudas llegarás tarde en la boda se reirán de ti. Además qué importa una paloma cualquiera Kiriko miró a la paloma. Luego a la zorra sintió su corazón latir muy fuerte por un instante pensó solo en la música, la comida y las miradas admiradas en la boda, pero luego volvió a mirar el ojo asustado de la paloma importa murmuró la zorra frunció el pico. Qué has dicho? He dicho que importa repitió Kiriko ahora más firme puedo llegar sucio a la boda, pero no puedo llegar con este miedo. Clavado aquí y se tocó el pecho, se acercó a la trampa usando su pico y sus patas empujó tiró golpeó el hierro la zorra observaba con los ojos cada vez más fríos estás perdiendo tu oportunidad, susurró nadie. Te admirará si llegas tarde o si no llegas Kiriko la ignoró con un último esfuerzo la trampa se dio y la paloma liberó su pata. Gracias, dijo la paloma volando con dificultad a una rama, ten cuidado con ella gallo le gusta invitar a cenar y quedarse con el plato la zorra mostró sus dientes basta de juegos. Dijo ya te llevé lejos del pueblo. Ahora eres mío, saltó hacia. El gallo dio un brinco y corrió con todas sus fuerzas por el sendero sus plumas sucias entrelazaban en las ramas, la cinta roja cayó al suelo, pero él no se detuvo alas. Ayudadme Graz no la paloma desde lo alto de los árboles salieron otras palomas y pajarillos bajaron de picado y empezaron a revolotear alrededor de la zorra picándole el lomo las orejas la cola fuera, dejadme gritó la zorra cegada por las alas y el polvo Kiriko aprovechó y corrió hacia la luz del camino abierto salió del bosque jadeando con el corazón desbocado, pero a salvo se detuvo para recuperar el aire se miró en un charco, claro, estaba horroroso plumas rotas. Barro seco sin cinta y sin embargo sintió algo nuevo por dentro hoy no soy el más guapo dijo respirando hondo, pero quizás soy un poco mejor que esta mañana continuó hasta la casa del tío perico la boda ya había empezado los invitados reían la música sonaba y los niños corrían por el patio al verlo llegar una gallina exclamó. Mira a Kiriko qué sucio viene algunos se rieron otros abrieron mucho los ojos pero el tío perico se acercó lo miró de arriba a abajo y le preguntó qué te ha pasado sobrino Kiriko todavía temblando un poco contó toda la historia el barro el río El Molino el burro la zorra y Paloma al terminar el tío perico sonrió, entonces hoy has venido menos presumido y más valiente y delante de todos sacó de su bolsillo, una nueva cinta roja y se la ató al cuello esta no es por tus plumas es por tu corazón, las gallinas dejaron de reír los niños rodearon a Kiriko pidiéndole que contara de nuevo la parte del bosque y las aves atacando a la zorra, esa noche cuando el baile terminó y el gallo Kiriko volvió al gallinero se miró en el cubo de agua, una vez más sigo siendo guapo dijo riendo, pero eso ya no es lo más importante y desde entonces cada vez que veía un charco de barro, lo saltaba con cuidado, no por miedo. A mancharse, sino por miedo a resbalar y perder la oportunidad de ayudar a alguien en el camino.